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REVISTA DIGITAL MENTES-INQUIETAS

STING

VIRTUOSISMO ILUSTRADO

Sting + Fictionplane

Hoyos del Espino (Ávila)

Un verde paraje nos daba la bienvenida sobre el entorno de la Plataforma de Gredos (Ávila). Una zona de media montaña infestada de coníferas, vegetación perenne y multitud de recursos turísticos. Miles y miles de personas transmitían un sentimiento festivo con una sonrisa, en cada chiringuito de bocatas al que me acercaba, en cada sombra que me protegía del calor, en cada grupo de cincuentones excitados con lo que se nos venía encima, un concierto de gourmet, y a la carta.

En los últimos compases que el sol se dejaba ver más allá de las redondeadas laderas de las montañas, salían Fictionplane , grupo del hijo de Sting , que más allá de la etiqueta con la que se presentaban, nos ofrecieron un concierto más que correcto.

Pete, Seton, Joe y Dan nos enseñaron como conjugar el grunge de los noventa con el pop británico y los RadioHead o Muse de hoy en día. Muy influenciados por todos estos géneros, nos mostraron canciones de su último álbum  Bitter Forces & Lame race Horses como Real Real o Tolerate. Musicalmente Joe quizás pecaba en ocasiones de “similitud exagerada” con Matt Bellamy, obstinado con su timbre incluso en canciones eminentemente grunge .Mientras, en la batería, Pete se mostraba como un verdadero músico de estudio, gesticulando y dominando las baquetas de forma excepcional. Fueron un excelente entremés con sus dosis de calidad, dejando paso al 2º plato , el caviar más absoluto de nombre Sting,con cubertería de plata llamada escenario y sonido extraordinario.

En apenas 20 minutos dejaron todo a punto los técnicos para el comienzo de Sting. Le escoltaban en el escenario dos guitarras de alta escuela y un batería que dennotaba mucha clase. Si eso fuera poco en la parte superior del escenario (a eso de 20 metros sobre del suelo) 3 técnicos se encargaban de la iluminación en el escenario en las alturas, así como a ambos lados un arsenal de altavoces  protegían a aquel cuarteto y el sonido de sus valiosos instrumentos .

Como con la calidad del instrumento sólo ,no sirve; a esas guitarras, batería y bajo había que darles sonido, por lo que Message in a bottle sirvió como abertura, el primer rugido me convenció de que no sería un concierto más, y efectivamente así fue.

Le siguieron If ever my faith in you,  English man in New York,  Seven Days, y Walking on the Moon. Para el público dejaba de ser un espejismo, y el show comenzaba a coger forma. El espectáculo de luces que habían preparado detrás de  los músicos empezaba a hacer efecto. Barras luminarias de colores, formas y aureolas germinaban en los presentes excitación y mucha energía para poder digerir lo que a continuación vendría.

Comenzaban los primeros acordes a las 6 cuerdas de Roxanne, cuando algo no encajaba…¿Roxanne?¿So lonely?. No baby, ambas en la misma. Interpretaron un popurrí de hits que personalmente observé como el cenit del show entre el público, Tras ello, dieron paso a unos minutos de solos, donde confirmé que los músicos que escoltaban al Sir eran de clase A. Bajó un poquito el griterío del público ante tales virtuosismos, así que todo se convirtió en Desert Rose.

Una banda sonora para aquel lugar, dominado por la luna e interpretado por el bajista inglés, creó la atmósfera más perfecta que nunca he sentido en un concierto. Si ya de por si el tema Desert Rose viaja a otro mundos, y nosotros con ella, aquella parte de montaña empezó a volar para ponernos a los 15.000 asistentes los pelos de punta y soñar durante los 5 minutos que nos regalaron con la canción de aires orientales.

La intimidad llegó a cargo de When we Dance , Every Brathe you take , Fragile  y Field of gold. Cada una de ellas hizo del público algún que otro río de lágrimas o recuerdos pasados en los que alguno de los temas sonaban a “canciones de pareja”.

Difícil de digerir todo ese concierto, os emplazo para su próximo concierto si tenéis la oportunidad, os guste la música que os guste; porque Sting – pese a quien pese- ha creado un sello de calidad, y conugado  3 virtudes que pocos músicos en el mundo tienen: crear música atemporal ,mucho gusto al componer y elegir su entorno profesional y lo más importante, capacidad de trasmitir con su música sentimientos, que son lo que rigen el camino de nuestra vida.

::JK::

::MENTES-INQUIETAS::

 

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